Resolviendo el Misterio de los Tres Días y las Tres Noches

Domingo, 20 de abril de 2014

Un estudio bíblico por Jack Kelley

En Mateo 12:38 a Jesús le preguntan por una señal de que Él es el Mesías prometido. Las autoridades religiosas lo habían acusado de usar el poder de Satanás para hacer milagros, y es por eso que Él solamente describe la única señal que verán: “Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches,” Él dijo, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches” (Mateo 12:40). Con esto, Jesús les dijo que debido a la dureza de sus corazones solamente podrían saber que Él era su Mesías después que resucitara de entre los muertos, una señal inequívocamente milagrosa. La historia muestra que ellos no aceptaron ni siquiera esta señal tan increíble, pero Su respuesta dio como resultado una controversia de 2000 años alrededor del día de Su muerte.

¿Qué es un Sabbath?

Las personas que no están familiarizadas con la secuencia de las Fiestas Primaverales de Israel, determinaron que la frase en Juan 19:31 que identifica el día después de la crucifixión como un Sabbath especial, quiere decir que Jesús fue crucificado en un día viernes, porque toda la gente sabe que el Sabbath judío es el día sábado. Y casi todo el mundo está de acuerdo en que Él resucitó en un día domingo. Pero no hay forma alguna en que se pueda contar tres días y tres noches entre un viernes y el domingo siguiente. He allí la controversia.

Entonces, tratemos de enderezar las cosas. Sabbath es una palabra hebrea que quiere decir “descanso” y se refiere a los días saltos en los cuales no se hace ningún trabajo. En Israel hay un día santo cada sábado, pero también hay muchos otros días santos los cuales caen en fechas específicas. Eso quiere decir que estas fechas siempre se celebran durante un día fijo en el calendario, sin importar el día de la semana en que caen. Es como nuestra Navidad, por ejemplo. Siempre se celebra el 25 de diciembre de cada año sin importar el día de la semana en que esa fecha cae.

El Sabbath especial al que Juan se refiere es la Fiesta de los Panes Sin Levadura la cual es un día santo específico y siempre se celebra el día 15 del mes llamado Nisán, el cual corresponde a los meses de marzo/abril en nuestro calendario. Entonces, lo primero que aprendemos es que este Sabbath especial mencionado en Juan 19:31, no era un sábado común y corriente.

Originalmente había cuatro Sabbath especiales (o días santos si lo prefiere) en el mes de Nisán. La Pascua el día 14. Luego la Fiesta de los Panes sin Levadura, la cual comienza el día 15 y termina el día 22, ambas fechas eran Sabbath especiales. Y finalmente la Fiesta de las Primicias que se celebra el domingo en la mañana después de la Pascua. (Levítico 23:4-14).

De las cuatro, solamente las dos, la que inicia y la que termina la Fiesta de los Panes sin Levadura, prohibían hacer algún trabajo, como en los Sabbath ordinarios semanales, pero todas estas fiestas tienen un propósito tanto histórico como profético, y como todos los días del calendario judío, empiezan en la puesta del sol, siguiendo el patrón de Génesis 1 en donde Dios repitió la frase, “y fue la tarde, y la mañana” seis veces, una por cada día de la creación.

El Cordero Pascual

Lo siguiente a lo que tenemos que dirigirnos es la secuencia de eventos que se desarrollan en la semana que conocemos como “Semana Santa”. En Éxodo 12:1-13, cuando se dio la orden de la celebración de la Pascua, aprendemos cuál fue esa secuencia. Dios les dijo a los israelitas que escogieran un cordero en el décimo día del mes y lo inspeccionaran para ver si tenía defectos, hasta el día 14. Esto quiere decir hasta el final del día 13. Entonces, a la puesta del sol debían matarlo y asarlo al fuego, comiéndolo esa misma noche, cuando empezaba el día 14. Utilizando algo de la sangre de este cordero, debían rociarla en el dintel y luego los dos postes de la puerta de sus casas, con el objeto de quedar protegidos de la plaga que vendría sobre Egipto a la media noche.

Jesús vino a cumplir la profecía del Cordero Pascual, para salvar de la muerte a toda persona que de firma espiritual aplicara su sangre a sus vidas. El único día que Jesús le permitió a la gente que lo honraran como Rey fue en el día que nosotros llamamos “Domingo de Ramos”, y como veremos, ese día era el décimo día del mes. Él hizo esto para cumplir con el proceso de selección del Cordero Pascual. Cuando las autoridades judías le dijeron que callara a Sus discípulos, les respondió que si callaran las mismas piedras clamarían (Lucas 19:40). Porque este fue el día dispuesto en la historia. Fue el día en que Él oficialmente se presentó como el Mesías de Israel, el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo (Juan 1:29). Esto sucedió 483 años exactos desde que se emitió la orden de restaurar y reconstruir Jerusalén, sobre la que habló Daniel el Profeta (Daniel 9:25). Un poco más tarde después que las autoridades hablaron con Él, Él condenó a Jerusalén a la destrucción total porque no reconocieron el día de Su visitación (Lucas 19:41-44).

Los siguientes tres días estuvieron llenos con el debate más agresivo y la confrontación más dura con las autoridades, como no las había tenido durante todo Su ministerio. Él estaba bajo una fuerte inspección para determinar si tenía alguna mancha o impureza que lo descalificara como el Cordero de Dios. No le encontraron ninguna, y finalmente nadie se atrevió a hacerle más preguntas (Mateo 22:46).

Tradición, Tradición

Unos años antes del nacimiento de Jesús, la celebración de la pascua había sido cambiada, y en tiempos del Señor, se llevaba a cabo una breve cena ritual de un cordero, con panes sin levadura y hierbas amargas (rábano picante), que daba inicio el día 14, seguida por una grande y suntuosa comida de celebración en el día 15 cuando la Fiesta de los Panes sin Levadura comenzaba. Esta tradición aun se mantiene hoy día.

El día 14 fue llamado el Día de Preparación, porque en ese día se alistaban para el gran día de la festividad que comenzaba en el anochecer, después del cual no se hacía ningún trabajo. Marcos 15:42; Lucas 23:54; Juan 19:31 identifican el Día de la Preparación como el día de la muerte del Señor, mientras que Mateo 27:62 dice que el día después de la crucifixión era el Día de Preparación. Y en esto los cuatro Evangelios concuerdan en que Jesús murió en el Día de Preparación, que es el día 14 del mes de Nisán, el cual es la Pascua. Cuando el atardecer dio comienzo al nuevo día, Él comió la cena ritual con Sus discípulos en el Aposento Alto, para luego ser arrestado, juzgado, culpado y sentenciado a muerte; todo esto durante la Pascua. Y así como el Señor lo había ordenado en Éxodo 12, nuestro Cordero Pascual fue seleccionado en el día décimo, inspeccionado durante los días 11, 12 y 13, y ejecutado el día 14 de Nisan.

¿Cómo Sabemos Esto?

Hace un poco más de 100 años, un creyente de nombre Robert Anderson era el jefe de la división de investigaciones de Scotland Yard. Quedó intrigado por este asunto de los tres días y tres noches así que buscó la ayuda del Observatorio Real de Londres para investigar el problema, ya que los astrónomos pueden localizar la posición exacta de los planetas y las estrellas en determinado día de la historia. Puesto que la fiesta de la Pascua siempre se celebra el día 14 del mes de Nisán y puesto que el calendario judío se basa en meses lunares (de la luna) y no en meses solares (del sol), siempre hay una luna llena en la Pascua. Esto cumple con Génesis 1:14.

Trazando el curso del sol y de la luna pudieron documentar el día y la fecha de cada luna llena. El Observatorio Real descubrió que el primer Domingo de Ramos fue el día 10 de Nisán, el día cuando Éxodo 12 dice que se debe seleccionar el cordero. Por consiguiente, la Pascua, el día 14, cayó por lo tanto, en un jueves. La Fiesta de los Panes sin Levadura dio inicio el día viernes 15, el sábado 16 era el Sabbat semanal, y el Domingo de Resurrección fue también un domingo, el día 17. De jueves a domingo hay tres días y tres noches. Esto funciona así. Es un poco confuso por nuestra manera de pensar porque el día hebreo cambia a la puesta del sol, lo que significa que la noche precede al día. Pero léanlo con cuidado y se darán cuenta que tiene sentido.

Como he dicho, Jesús tenía que morir durante la Pascua para cumplir con la profecía. Ese jueves en la mañana los líderes de Israel obtuvieron el permiso para crucificarlo (Mateo 27:1-26). Su suerte había sido sellada y él estaba colgado en la cruz ya para las 9 de la mañana, como si estuviera ya muerto. La hora actual de Su muerte fue cerca de las 3 pm y Su cuerpo fue puesto en la tumba un poco tiempo después, puesto que las autoridades querían bajarlo de la cruz antes de la puesta del sol cuando iniciaba la Fiesta de los Panes Sin Levadura, puesto que después de esa hora no se permitía hacer ningún trabajo. Para entonces, ya Jesús había estado en el Seol durante varias horas. El jueves fue el día uno.

Debido a que en el conteo judío la noche antecede al día, al anochecer cambia el día y es ya viernes 15, noche una, y el Sabbath especial que Juan menciona da inicio (Juan 19:31). Al amanecer aún era viernes 15, e iniciaba el día dos. El próximo anochecer se convierte en sábado 16, noche dos, y comienza el Sabbath ordinario. Al amanecer ya era sábado, día tres. El anochecer del sábado se convierte en la noche del domingo 17, noche tres, y antes del amanecer, Jesús se levantó de la tumba. Tres días y tres noches. Cuando llegaron las mujeres para embalsamar Su cuerpo al amanecer, Él ya no se encontraba allí.

Entonces, durante la semana en que Jesús murió se guardaron dos Sabbath en los que no se permitía hacer ningún trabajo, uno seguido del otro. La Fiesta de los Panes Sin Levadura el viernes 15, y el Sabbath semanal ordinario del sábado 16. En Mateo 28:1 leemos que al amanecer del primer día de la semana (domingo 17), las mujeres cercanas a Jesús fueron a la tumba. Lucas 24:1 nos relata que iban a ungir Su cuerpo para la sepultura. Los dos Sabbath anteriores les habían impedido hacerlo. Pero Él ya no estaba allí. Había resucitado. Siendo el domingo después de la Pascua, en el templo judío se celebraba la Fiesta de las Primicias. En la tumba vacía era la Mañana de la Resurrección.

Algunas personas tratan de igualar el momento de Su muerte con el de la sepultura de Su cuerpo y alegan que no se puede contar el jueves como el día uno, porque Su cuerpo aún no había sido puesto en la tumba sino hasta que la puesta del sol estaba sobre ellos. Pero eso no tiene sentido. La muerte de una persona siempre sucede antes de sepultarla, y algunas veces por varios días. En el caso del Señor pasaron varias horas entre el momento de Su muerte y el momento en que su cuerpo fue puesto en la tumba.

Los dos discípulos que se encontraron con Jesús en el camino a Emaús  ese domingo (el día en que la resurrección del Señor se descubrió) nos ayuda a confirmar eso (Lucas 24:13-35). Al principio ellos creyeron que el Señor había sido un visitante reciente a la región cuando Él les preguntó por qué estaban tan tristes. En el transcurso de la conversación ellos indicaron que ya eran tres días desde la crucifixión. “Desde” es un equivalente a “después”. Siendo ese día un domingo, el día anterior (sábado) habría sido el segundo día desde que eso había sucedido, y el viernes era el primer día desde que sucedió, lo que hace que el jueves fuera el día en que sucedió.

Otras personas discuten que este punto de vista no permite tres días y tres noches completos en la tumba, pero eso no es lo que dicen las Escrituras. Simplemente dicen tres días y tres noches. Si Su muerte se colocara el miércoles, como algunas personas dicen, para poder obtener los tres días completos, se estarían violando las profecías del Cordero de Pascua, y los discípulos en el camino a Emaús habría dicho que eran cuatro días desde la crucifixión. Así que la fecha del jueves es la única que acomoda tanto al Cordero Pascual y a la profecía de los tres días y tres noches. Misterio resuelto. 20/04/14