La fe de una madre

Q

Viernes, 12 de mayo de 2017

P: Las bendiciones de Dios y el agradecimiento desde el fondo de mi corazón por todo lo que usted me ha enseñado a través de los años. ¿Me podría explicar Mateo 15 versículos 22 al 28 especialmente 26-27: “Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. Y ella dijo: Sí, Señor; pero aún los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.”

A

R: En este pasaje, una mujer gentil le pidió a Jesús que sanara a su hija durante un tiempo en que Él aún estaba tratando exclusivamente con Israel. Él usó una analogía para explicar Su posición, diciendo efectivamente, “Tú no le quitas a tus hijos la comida de la boca para dársela a los perros.” Ella respondió con la misma analogía, “Sí pero los perros comen de las migajas que caen de la mesa.”

Con eso ella dijo que no estaba tratando de quitarles nada a los israelitas que fuera sustancial para ellos. Ella creía que Su poder era tan fuerte que el equivalente de unas pocas migajas era suficiente para sanar a su hija. En recompensa por esa gran fe, Él le concedió su pedido y su hija fue sanada de inmediato.