La curación perfecta

Lunes, 9 de enero de 2017

P: La anciana madre de mi amiga perdió su esposo el año pasado y ahora ha sido diagnosticada con linfoma en su rostro. Le mencioné eso a mi pastor y él dirigió a nuestra congregación en oración por su pronta recuperación de esta terrible condición. Fue todo lo que pudimos hacer y no saltar yo de mi asiento y protestar porque nadie de sus familiares quiere que ella se recupere. Ella tiene 86 años de edad y está muy debilitada por el dolor de haber cuidado y luego haber perdido a su compañero de la vida. Recuperarse de esa enfermedad solamente la dejará esperando otra enfermedad para que se la lleve, porque, después de todo, ninguna cantidad de oración va a poder devolver el reloj y hacer que su lapso de vida sea indefinido.
¿Es malo orar por alguien para que muera rápidamente por una condición, orar para que no sufra los horrores de la quimioterapia forzada por médicos “bien intencionados”? ¿Siempre debemos orar por la recuperación de las personas de una posible enfermedad terminal aún si eso significa que la persona pueda quedar deforme e impedida? Parece tan ilógico—casi contrario a todo. ¿Por qué es que aún personas cristianas muy sólidas todavía piensan que morir es lo peor que le puede suceder a una persona, cuando a mí me parece que es el comienzo de la VERDADERA vida?
¡¡Por favor enderece mis pensamientos antes pueda decir algo y contrariar a alguien!!

R: El pasaje más claro para pedir por curación lo encontramos en Santiago 5:14-15. “¿Hay entre ustedes algún enfermo? Que se llame a los ancianos de la iglesia, para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. La oración de fe sanará al enfermo, y el Señor lo levantará de su lecho. Si acaso ha pecado, sus pecados le serán perdonados.”

Otros pasajes nos dicen que debido a que el Señor fue a la cruz por nosotros, podemos ser curados de nuestras enfermedades, pero Santiago dice que la persona enferma es la que debe pedirlo primero. Yo creo que es el deseo de la persona enferma el pedirlo, junto con la fe de ellos para que el Espíritu Santo se mueva a hacer Su obra. Si la madre de su amiga ha pedido oración para ella entonces el cuerpo de la iglesia está en lo correcto cuando oró por ella. Pero si ella no lo pidió, entonces actuaron atrevidamente.

Estoy de acuerdo con usted en que la curación perfecta y permanente para una persona creyente es la muerte. Todas las demás curaciones son temporales. Eso llegó a mi casa de una manera dramática hace unos años cuando visité a una vieja y querida amiga en el hospital. Durante años ella sufrió de una enfermedad tras otra y en el nombre de ella le pedí al Señor que la curara. Pero esta vez cuando le pregunté qué es lo que quería, ella dijo, “Ora para que me vaya a casa para estar con Jesús.” Oramos juntos y esa misma noche sus oraciones fueron contestadas.

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