{"id":504295,"date":"2015-03-28T22:18:52","date_gmt":"2015-03-29T05:18:52","guid":{"rendered":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/sin-categoria\/el-relato-de-isaac-parte-2\/"},"modified":"2015-03-28T22:18:52","modified_gmt":"2015-03-29T05:18:52","slug":"el-relato-de-isaac-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/relatos-de-los-autores-de-la-biblia\/el-relato-de-isaac-parte-2\/","title":{"rendered":"El Relato de Isaac. Parte 2"},"content":{"rendered":"<p><strong>Parte 2<\/strong><\/p>\n<p><strong>G\u00e9nesis 27\u201431<\/strong><\/p>\n<p>Conforme me hac\u00eda m\u00e1s viejo, mi vista empez\u00f3 a fallar al punto que apenas pod\u00eda ver. Creyendo que el momento de mi muerte se acercaba, llam\u00e9 a mi hijo mayor, Esa\u00fa, para bendecirlo como era la costumbre en nuestros d\u00edas. Rebeca escuch\u00f3 nuestra conversaci\u00f3n y cuando envi\u00e9 a Esa\u00fa al campo para que me trajera de lo que cazara y me preparara uno de mis platillos favoritos para la cena, ella entr\u00f3 en acci\u00f3n. Llamando a Jacob, hizo que matara un par de cabritos j\u00f3venes para poder cocinarme la cena que le hab\u00eda pedido a Esa\u00fa, y luego lo visti\u00f3 con sus ropas, at\u00e1ndole pieles de animales a sus manos y brazos para que lo oliera y lo sintiera como si fuera Esa\u00fa. Cuando la cena estaba lista, ella lo envi\u00f3 a verme y a pesar de la voz que escuch\u00e9 era la de Jacob, la cena que me trajo y su aroma y el tacto de su piel velluda me enga\u00f1aron al creer que era Esa\u00fa. As\u00ed que lo bendije.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Yo le ped\u00ed a Dios que le diera el roc\u00edo del cielo y la abundancia de la tierra, y le dije que naciones le servir\u00edan y aun su propio hermano se inclinar\u00eda delante de \u00e9l. Le repet\u00ed las palabras que Dios le hab\u00eda dicho a Abraham de que cualquiera que lo maldijera ser\u00eda maldecido, y que cualquiera que lo bendijera ser\u00eda bendecido.<\/p>\n<p>Cuando Esa\u00fa regres\u00f3 del campo un poco de tiempo despu\u00e9s, y me prepar\u00f3 de la caza que hab\u00eda obtenido y pidi\u00f3 mi bendici\u00f3n, me di cuenta de que Rebeca y Jacob me hab\u00edan enga\u00f1ado. Pero debido a que la bendici\u00f3n que por error le di a Jacob era consistente con la promesa que el Se\u00f1or le hab\u00eda hecho a Rebeca antes de que nacieran los gemelos, y puesto que Esa\u00fa en realidad le hab\u00eda vendido sus derechos a Jacob, es que no la cambi\u00e9. Luego pronunci\u00e9 una profec\u00eda sobre Sa\u00fal que reflejaba su amargura por haber sido enga\u00f1ado, tanto de su primogenitura como de su bendici\u00f3n. Le dije que sus descendientes vivir\u00edan por la espada en el \u00e1rido desierto y por un tiempo servir\u00edan al pueblo de su hermano, pero en los a\u00f1os postreros, cuando se cansaran de estar bajo servidumbre, se rebelar\u00edan.<\/p>\n<p>Como ustedes pueden sospechar, Esa\u00fa estaba amargado y jur\u00f3 vengarse de Jacob, pero decidi\u00f3 hacerlo hasta despu\u00e9s que yo muriera para luego desquitarse. Rebeca temi\u00f3 por la vida de Jacob as\u00ed que me convenci\u00f3 de enviarlo al pueblo de su hermano en Aram bajo el pretexto de encontrar una mujer de entre su pueblo para que as\u00ed no se casara con ninguna mujer cananea, como lo hizo Esa\u00fa. Antes de salir, lo bendije de verdad esta vez, pidi\u00e9ndole al Se\u00f1or que transfiriera la promesa que primeramente le fue dada a Abraham y luego a m\u00ed, a favor de Jacob, referente a la tierra de Cana\u00e1n.<\/p>\n<p>Cuando Esa\u00fa se enter\u00f3 que Jacob se hab\u00eda ido, y que sus dos mujeres extranjeras eran un problema para Rebeca y para m\u00ed, trat\u00f3 de remediar la situaci\u00f3n al casarse con una tercera mujer, una de las hijas de mi medio hermano Ismael. Yo pienso que sus intenciones eran buenas, pero sus acciones tuvieron el efecto de agregarle una enconada animadversi\u00f3n a la ya mezcla vol\u00e1til de amargura y odio que \u00e9l sent\u00eda hacia Jacob, lo cual se interpuso entre Ismael y yo. No es de sorprenderse que sus descendientes estuvieran tan mal dispuestos en contra de los israelitas cuando ellos pasaron por su territorio hacia la Tierra Prometida bajo el mando de Mois\u00e9s, que rehusaron si quiera darles un trago de agua. Y tampoco es de extra\u00f1arse que ellos pelearan con tanta frecuencia en contra de los israelitas luego de que se instalaron en Cana\u00e1n, hasta que el Rey David finalmente los derrot\u00f3 y los subyug\u00f3, para despu\u00e9s unirse a los babilonios en contra de ellos cuando Nabucodonosor vino a conquistar Israel siglos m\u00e1s tarde. Es cierto que la venganza se sirve mejor en un plato fr\u00edo, pero el pueblo de Esa\u00fa mantuvo vivo su odio hacia Jacob por m\u00e1s de mil a\u00f1os hasta que el Se\u00f1or hizo que Nabucodonosor los destruyera del todo. Es triste decirlo, pero resulta que mi profec\u00eda sobre Esa\u00fa result\u00f3 cierta hasta el final.<\/p>\n<p>Jacob se fue hacia las planicies de Aram, subiendo por el valle del r\u00edo Jord\u00e1n en direcci\u00f3n a Aran, en donde Abraham hab\u00eda estado. Cerca de la Ciudad Luz se detuvo para acampar durante la noche. En un sue\u00f1o vio una escalera que sub\u00eda al cielo y era usada por los \u00e1ngeles que sub\u00edan y bajaban del cielo. Arriba estaba el mismo Se\u00f1or y le repiti\u00f3 a mi hijo Jacob las mismas promesas que \u00c9l le hab\u00eda hecho, primero a Abraham y despu\u00e9s a m\u00ed. A la ma\u00f1ana siguiente Jacob construy\u00f3 un altar all\u00ed y le cambi\u00f3 el nombre a Betel, que significa Casa de Dios, y prometi\u00f3 aceptar al Se\u00f1or como su Dios tal y como mi padre y yo lo hab\u00edamos hecho antes de \u00e9l. As\u00ed que mi oraci\u00f3n de que el Se\u00f1or le transfiriera el pacto a Jacob fue respondida. De all\u00ed en adelante, el Se\u00f1or se llamar\u00eda a Si mismo el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, y ahora yo estaba seguro de que la tierra de Cana\u00e1n le ser\u00eda otorgada a los descendientes de Jacob.<\/p>\n<p>A como salieron las cosas los rumores de mi muerte fueron grandemente exagerados, pero resulta que termin\u00e9 viviendo los 20 a\u00f1os que Jacob permaneci\u00f3 con la familia del hermano de Rebeca, Lab\u00e1n. Durante ese tiempo Jacob se cas\u00f3 con las dos hijas de Lab\u00e1n y tambi\u00e9n adquiri\u00f3 a sus dos siervas. Estas cuatro mujeres le dieron a Jacob 12 hijos cuyos descendientes heredar\u00edan la tierra, y adem\u00e1s una hija mujer. El Se\u00f1or le bendijo de muchas otras maneras y pronto lleg\u00f3 a tener grandes reba\u00f1os y muchas posesiones. En una vuelta interesante de los derechos del primog\u00e9nito, luego de su llegada, Jacob se enamor\u00f3 de la hija menor de Lab\u00e1n, Raquel, y estuvo de acuerdo en trabajarle siete a\u00f1os por el derecho de casarse con ella. En su noche de bodas Lab\u00e1n le enga\u00f1\u00f3 y a la ma\u00f1ana siguiente Jacob despert\u00f3 para encontrar que la hermana mayor de Raquel, Lea, estaba en la cama con \u00e9l. Lab\u00e1n le explic\u00f3 que era su costumbre el casar a la hija mayor de primero, pero que si \u00e9l trabajaba otros siete a\u00f1os para Lab\u00e1n, le daba tambi\u00e9n a Raquel como esposa. Al darse cuenta de que hab\u00eda sido enga\u00f1ado, y que posiblemente era la justicia po\u00e9tica por la forma como \u00e9l y Rebeca me hab\u00edan enga\u00f1ado, Jacob estuvo de acuerdo, y como lo mencion\u00e9, termin\u00f3 con ambas hijas y con sus siervas tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 20 a\u00f1os durante los cuales pareciera que Jacob y Lab\u00e1n se enfrascaron en una competencia perpetua para ver quien pod\u00eda ser el que enga\u00f1aba m\u00e1s al otro, el Se\u00f1or le dijo a Jacob que empacara sus cosas y regresara a Cana\u00e1n en donde Rebeca y yo aun viv\u00edamos. As\u00ed que \u00e9l reuni\u00f3 a su familia, sus ganados y todas sus posesiones y sali\u00f3 sin decirle a Lab\u00e1n que se estaban marchando. Para empeorar las cosas, Raquel se llev\u00f3 los terafines de Lab\u00e1n, sus dioses caseros. Eso era equivalente a tomar el t\u00edtulo de su propiedad. Lab\u00e1n estaba ausente cuando se fueron, pero despu\u00e9s de tres d\u00edas se enter\u00f3 y sali\u00f3 en persecuci\u00f3n de Jacob hasta Galaad, en donde lo enfrent\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cT\u00fa te fuiste sin siquiera despedirte, y no tuve oportunidad de besar a mis nietos una \u00faltima vez, y encima de ello, te robaste mis posesiones personales\u201d, le reclam\u00f3 Lab\u00e1n.<\/p>\n<p>Jacob le explic\u00f3 que tuvo miedo de que no le dejara ir. Luego le record\u00f3 a Lab\u00e1n que durante 20 a\u00f1os le hab\u00eda servido para prosperarlo y que lo hab\u00eda tratado injustamente, haciendo que \u00e9l tuviera p\u00e9rdidas y gastos personales que deber\u00edan de haber sido compartidos, y que le hab\u00eda reducido su salario en diez ocasiones.<\/p>\n<p>Lab\u00e1n contraatac\u00f3 record\u00e1ndole a Jacob que \u00e9l no ten\u00eda ning\u00fan derecho legal de tomar nada cuando sali\u00f3, ni las hijas, ni los ni\u00f1os, ni los ganados. Pero en un sue\u00f1o, la noche anterior, el Se\u00f1or le hab\u00eda advertido a Lab\u00e1n de dejarlo ir y que \u00e9l lo har\u00eda si Jacob hac\u00eda un trato con \u00e9l. Este trato le asegurar\u00eda a Lab\u00e1n que Jacob permanecer\u00eda sincero con sus hijas y que no dejar\u00eda que ninguna riqueza que hab\u00eda adquirido saliera de la familia.<\/p>\n<p>Lab\u00e1n le record\u00f3 a Jacob que el Se\u00f1or estar\u00eda vigilando para asegurarse que Jacob no intentara enga\u00f1arlo de nuevo. En la forma de una ceremonia de pacto, como se hac\u00eda en nuestros d\u00edas, los dos hombres levantaron una columna conmemorativa y un altar para confirmar el juramento y ofrecieron un sacrificio al Se\u00f1or como evidencia de su acuerdo. Luego compartieron una cena que significaba que todo hab\u00eda sido arreglado entre ellos, y a la ma\u00f1ana siguiente, Lab\u00e1n bes\u00f3 a sus hijas y a sus nietos despidi\u00e9ndose de ellos, y regres\u00f3 a su casa, satisfecho de ver que por lo menos el futuro de todos ellos estaba asegurado.<\/p>\n<p>En cuanto a Jacob, a\u00fan le esperaba otra gran confrontaci\u00f3n m\u00e1s adelante. Antes de poder llegar a su casa deb\u00eda pasar por las tierras que pertenec\u00edan a su hermano Esa\u00fa, y qui\u00e9n sabe qu\u00e9 clase de problemas iba a encontrar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parte 2 G\u00e9nesis 27\u201431 Conforme me hac\u00eda m\u00e1s viejo, mi vista empez\u00f3 a fallar al punto que apenas pod\u00eda ver. Creyendo que el momento de mi muerte se acercaba, llam\u00e9 a mi hijo mayor, Esa\u00fa, para bendecirlo como era la costumbre en nuestros d\u00edas. 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