{"id":516620,"date":"2022-10-30T19:04:55","date_gmt":"2022-10-30T19:04:55","guid":{"rendered":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/?p=116620"},"modified":"2026-08-12T14:19:57","modified_gmt":"2026-08-12T14:19:57","slug":"la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/uncategorized\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\/","title":{"rendered":"La Ep\u00edstola a los Hebreos, parte 3 \u2013 Cap\u00edtulo 4:1\u20145:10"},"content":{"rendered":"<p>Lunes 26 de junio de 2023<\/p>\n<p>Un estudio b\u00edblico por Jack Kelley<\/p>\n<p>Parte 3 de 9<\/p>\n<p>En la Parte 2 aprendimos que ya que los israelitas rehusaron entrar en la Tierra Prometida por la fe, Dios declar\u00f3 que nunca entrar\u00edan en Su reposo. Los devolvi\u00f3 al desierto para que pasaran el resto de sus vidas all\u00ed. Sin embargo, \u00c9l aun provey\u00f3 y los protegi\u00f3 all\u00ed, y ellos aun eran Su pueblo. Pero no recibieron las promesas que deber\u00edan haber sido suyas, debido a su incredulidad. Tambi\u00e9n vimos que los israelitas que aceptaron la liberaci\u00f3n de la atadura de la esclavitud en Egipto pero rehusaron caminar en fe a la Tierra Prometida, son un modelo del creyente que ha aceptado la liberaci\u00f3n de la atadura del pecado pero que reh\u00fasa caminar en fe en la victoria. Ambos han sido redimidos de la atadura y ambos han recibido la provisi\u00f3n de Dios, pero ambos est\u00e1n privados de Su poder y est\u00e1n condenados a pasar el resto de sus vidas en el desierto.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>Un reposo sab\u00e1tico para el pueblo de Dios<\/strong><\/p>\n<p>\u201c<em>Por eso, temamos a Dios mientras tengamos todav\u00eda la promesa de entrar en su reposo, no sea que alguno de ustedes parezca haberse quedado atr\u00e1s. Porque la buena nueva se nos ha anunciado a nosotros lo mismo que a ellos; pero de nada les sirvi\u00f3 a ellos el o\u00edr esta palabra porque, cuando la oyeron, no la acompa\u00f1aron con fe. Pero los que cre\u00edmos hemos entrado en el reposo, conforme a lo que \u00e9l dijo: Por eso, en mi furor jur\u00e9: \u201cNo entrar\u00e1n en mi reposo\u201d\u00bb, <\/em>[Salmo 95:11] <em>aun cuando sus obras estaban acabadas desde la creaci\u00f3n del mundo<\/em>\u201d <em>En cierto lugar se dice as\u00ed del s\u00e9ptimo d\u00eda: \u00abDios repos\u00f3 de todas sus obras en el s\u00e9ptimo d\u00eda.\u00bb<\/em> [G\u00e9nesis 2:2] (<strong>Hebreos 4:1-4<\/strong>).<\/p>\n<p>Empezamos esta parte aprendiendo el significado espiritual detr\u00e1s del Sabbath semanal. Este es un buen momento para repasar la idea de que lo externo y f\u00edsico en el Antiguo Testamento generalmente se convierte en interno y espiritual en el Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>Como un ejemplo, en el Antiguo Testamento la se\u00f1al del pacto era la circuncisi\u00f3n. Se hac\u00eda en el cuerpo, un acto externo y f\u00edsico (<strong>G\u00e9nesis 17:9-14<\/strong>). En el Nuevo Testamento se hace en el coraz\u00f3n, un acto interno y espiritual (<strong>Romanos 2:28-29<\/strong>). En el Antiguo Testamento el Pan del Cielo era externo, para el sustento f\u00edsico (<strong>\u00c9xodo 16:4-5<\/strong>). En el Nuevo Testamento es interno, nuestra comida espiritual (<strong>Juan 6:28-36<\/strong>). Y veremos que hay m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u201c<em>Y una vez m\u00e1s dice: \u00abNo entrar\u00e1n en mi reposo\u00bb. Por lo tanto, y puesto que a\u00fan falta que algunos entren en el reposo, y como aquellos a quienes primero se les anunci\u00f3 la buena nueva no entraron por causa de su desobediencia, vuelve a determinarse un d\u00eda, \u00abHoy\u00bb, al decir despu\u00e9s de tanto tiempo, por medio de David: \u00abSi ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan su coraz\u00f3n\u00bb<\/em>\u201d [Salmo 95:7-8] (<strong>Hebreos 4:5-7<\/strong>).<\/p>\n<p>De nuevo se nos dice que los israelitas escucharon la historia del Evangelio en su hu\u00edda de Egipto, pero esta no tuvo ning\u00fan valor para ellos porque no la combinaron con la fe. \u00bfCu\u00e1ntas personas hoy d\u00eda caen dentro de esa misma categor\u00eda? La fe es por el o\u00edr la Palabra de Dios (<strong>Romanos 10:17<\/strong>). Y una persona que lee la Biblia con una actitud de descubrimiento puede desarrollar la fe para creer. El Se\u00f1or nos prometi\u00f3 que todo aquel que pide, recibe; y al que llama a la puerta se le abrir\u00e1 (<strong>Mateo 7:7-8<\/strong>).<\/p>\n<p>La palabra griega traducida como \u201cdesobediencia\u201d tambi\u00e9n significa incredulidad. Dios se hab\u00eda hecho tan obvio a ellos por medio de su liberaci\u00f3n milagrosa, que \u00c9l utiliz\u00f3 esas dos palabras intercambiadamente. Y eso aun es cierto hoy d\u00eda. Para \u00c9l, todas aquellas personas que son incr\u00e9dulas en realidad lo que est\u00e1n es siendo desobedientes. No es que ellas no crean, es que no lo har\u00e1n (<strong>Romanos 1:18-20<\/strong>).<\/p>\n<p>Puesto que David escribi\u00f3 el <strong>Salmo 95<\/strong> mucho despu\u00e9s de los eventos narrados en el Libro de Josu\u00e9, el escritor est\u00e1 diciendo que esa entrada a la Tierra Prometida no podr\u00eda haber sido el completo cumplimiento de la promesa de Dios del reposo para Su pueblo.<\/p>\n<p>\u201c<em>Si Josu\u00e9 les hubiera dado el reposo, no habr\u00eda hablado despu\u00e9s de otro d\u00eda. De modo que a\u00fan queda un reposo para el pueblo de Dios. Porque el que entra en su reposo, reposa tambi\u00e9n de sus obras, como Dios repos\u00f3 de las suyas. Procuremos, pues, entrar en ese reposo, para que nadie siga el ejemplo de los que desobedecieron<\/em>\u201d (<strong>Hebreos 4:8-11<\/strong>).<\/p>\n<p>En el Antiguo Testamento el Sabbath semanal era un recordatorio de que en el s\u00e9ptimo d\u00eda Dios descans\u00f3 de toda Su obra. Ning\u00fan trabajo se permit\u00eda en el Sabbath, simbolizando as\u00ed que la obra de la creaci\u00f3n hab\u00eda sido terminada. Este punto era tan importante para Dios que cualquier persona que fuera sorprendida trabajando en un Sabbath deb\u00eda morir (<strong>N\u00fameros 15:32-36<\/strong>). Pero ahora el concepto del Sabbath se est\u00e1 aplicando a nuestra salvaci\u00f3n. Lo que era externo y f\u00edsico se ha convertido en interno y espiritual.<\/p>\n<p>Cuando aceptamos la muerte del Se\u00f1or como el pago total de nuestros pecados, nuestro trabajo ha terminado y entramos en el reposo sab\u00e1tico que durar\u00e1 el resto de nuestras vidas. Todo lo que tenemos que hacer para permanecer en comuni\u00f3n con \u00c9l y disfrutar de Sus bendiciones es confesarlos cuando pecamos (<strong>1 Juan 1:9<\/strong>). Una vez m\u00e1s, el escritor est\u00e1 advirti\u00e9ndoles a sus lectores (y eso nos incluye a nosotros) que continuar trabajando despu\u00e9s de que nuestro trabajo ha sido hecho, es una evidencia de incredulidad. Cualquier cosa que hagamos en un esfuerzo para a\u00f1adirle o mantener nuestra salvaci\u00f3n (como guardar la Ley) adem\u00e1s de reposar en la fe de Su perd\u00f3n nos hace ser desobedientes.<\/p>\n<p>\u201c<em>La palabra de Dios es viva y eficaz, y m\u00e1s cortante que las espadas de dos filos, pues penetra hasta partir el alma y el esp\u00edritu, las coyunturas y los tu\u00e9tanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del coraz\u00f3n. Nada de lo que Dios cre\u00f3 puede esconderse de \u00e9l, sino que todas las cosas quedan al desnudo y descubiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que rendir cuentas<\/em>\u201d (<strong>Hebreos 4:12-13<\/strong>).<\/p>\n<p>Ellos no pudieron taparle los ojos a Dios sobre este asunto. El regresar al sistema lev\u00edtico significaba que ellos no cre\u00edan que la muerte del Se\u00f1or era suficiente para mantenerlos salvos, por eso ten\u00edan que seguir trabajando. Nunca entrar\u00edan en Su reposo, porque ellos estaban ignorando la \u00fanica provisi\u00f3n que \u00c9l hab\u00eda hecho por su continuo pecado, y en lugar de ello, intentaban cubrirse con el trabajo religioso. Ellos pasar\u00edan todas sus vidas fuera de comuni\u00f3n, priv\u00e1ndose de Su poder y bendici\u00f3n. Su actitud llevar\u00eda a la derrota espiritual, tal y como la actitud de los israelitas los hab\u00eda guiado a la derrota f\u00edsica.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n por la que esta combinaci\u00f3n de fe y de obras ultimadamente fracasar\u00e1 es porque se contradice a s\u00ed misma. Por definici\u00f3n, una obra indica una falta de fe en Dios, al sustituir la fe en Dios por la fe en uno mismo. No podemos decir, si no es por la fe, que Dios ha hecho Su parte. Pero s\u00ed podemos decir si estamos haciendo lo que creemos que es nuestra parte. As\u00ed que adoptamos nuestro propio juego de leyes y medimos el alcance de c\u00f3mo las estamos cumpliendo. Tarde o temprano la certeza de lo que estamos haciendo va a superar nuestra fe en lo que \u00c9l ha hecho y habremos asumido la responsabilidad de nuestras propias vidas. Para m\u00ed uno de los ejemplos m\u00e1s obvios de esto es la insistencia de algunos creyentes de convertir el mismo s\u00edmbolo de nuestro reposo en un acto de obras religiosas que tienen que ser r\u00edgidamente observadas como prueba de nuestra salvaci\u00f3n. Estoy hablando del Sabbath.<\/p>\n<p>Claro, para algunas personas la insistencia de vivir una vida de obras religiosas es una evidencia de que nunca han sido salvas en primer lugar, pero han asumido la responsabilidad de su salvaci\u00f3n y tambi\u00e9n la de sus vidas. El Se\u00f1or, ante Quien todo queda al descubierto y desnudo, sabe esto. Para ellos, el continuar trabajando durante lo que debe de ser su reposo sab\u00e1tico, les ocasiona la muerte espiritual, de igual forma que aquella persona que no observaba el Sabbath en <strong>N\u00fameros 15<\/strong> experimentaba la muerte f\u00edsica. Pero el escritor se ha dirigido a sus lectores como hermanos santos, participantes del llamamiento celestial (<strong>Hebreos 3:1<\/strong>). \u00c9l asumi\u00f3 que ellos eran salvos y estaban en peligro de vivir una vida derrotada y sin ning\u00fan poder como la que sus antepasados vivieron en el desierto.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n recordemos que vivir una vida agradable a Dios de puro agradecimiento por la salvaci\u00f3n que \u00c9l nos ha dado gratuitamente, no solamente es permitido, sino que es estimulado. Es el motivo de nuestro coraz\u00f3n lo que cuenta. \u00bfEstamos trabajando para ganar algo, o dando gracias porque ya se nos ha dado algo? Cuando Dios habita en nuestro coraz\u00f3n, nuestros motivos le son revelados y \u00c9l sabe cuales son.<\/p>\n<p><strong>Jes\u00fas el Gran Sumo Sacerdote<\/strong><\/p>\n<p>\u201c<em>Por lo tanto, y ya que en Jes\u00fas, el Hijo de Dios, tenemos un gran sumo sacerdote que traspas\u00f3 los cielos, retengamos nuestra profesi\u00f3n de fe. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. Por tanto, acerqu\u00e9monos confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para cuando necesitemos ayuda<\/em>\u201d (<strong>Hebreos 4:14-16<\/strong>).<\/p>\n<p>Habiendo el Se\u00f1or vivido nuestras vidas, \u00c9l conoce nuestras debilidades. \u00c9l ha sentido nuestras tentaciones y comprende lo poderosas que son para nosotros. \u00c9l pudo resistir porque \u00c9l no tiene una naturaleza pecaminosa, pero \u00c9l sabe que nosotros no podemos porque s\u00ed la tenemos (<strong>Romanos 7:20<\/strong>). Nosotros podemos pedir confiadamente Su perd\u00f3n por nuestro continuo pecado, porque \u00c9l sabe que no podemos igualar la tarea por no estar sin pecado. Cuando lo hemos intentado y hemos fracasado, podemos contar con Su misericordia porque \u00c9l conoce por lo que estamos pasando y ya \u00c9l ha pagado nuestro castigo (<strong>Romanos 8:1<\/strong>). A pesar de que nuestra mente nos impulse para que intentemos redimirnos a nosotros mismos por medio de las obras religiosas, nuestro esp\u00edritu sabe que solamente haremos que las cosas se empeoren porque en realidad estamos diciendo que no confiamos en que \u00c9l nos puede perdonar.<\/p>\n<p><strong>Hebreos Cap\u00edtulo 5:1-10<\/strong><\/p>\n<p>\u201c<em>Todo sumo sacerdote es elegido entre los hombres, y constituido a favor de los seres humanos ante la presencia de Dios, para presentar ofrendas y sacrificios por los pecados y para mostrarse paciente con los ignorantes y extraviados, ya que \u00e9l mismo adolece de la debilidad humana. Por eso mismo debe presentar una ofrenda por sus propios pecados, as\u00ed como por los del pueblo. Pero nadie puede tomar este honor por cuenta propia, sino s\u00f3lo el que es llamado por Dios, como en el caso de Aar\u00f3n<\/em>\u201d (<strong>Hebreos 5:1-4<\/strong>)<\/p>\n<p>A pesar de que exist\u00edan condiciones estrictas para la elecci\u00f3n del Sumo Sacerdote, \u00e9l solamente era un hombre. La primera ofrenda por el pecado que el Sumo Sacerdote presentaba en el Yom Kippur, era por s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>\u201c<em>Tampoco Cristo se glorific\u00f3 a s\u00ed mismo haci\u00e9ndose sumo sacerdote, sino que ese honor se lo dio el que le dijo: \u00abT\u00fa eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy\u00bb, <\/em>[Salmo 2:7]<em> y que en otro lugar tambi\u00e9n dice: \u00abT\u00fa eres sacerdote para siempre, seg\u00fan el orden de Melquisedec\u00bb <\/em>[Salmo 110:4]<em>.<\/em><em> Cuando Cristo viv\u00eda en este mundo, con gran clamor y l\u00e1grimas ofreci\u00f3 ruegos y s\u00faplicas al que lo pod\u00eda librar de la muerte, y fue escuchado por su temor reverente. Aunque era Hijo, aprendi\u00f3 a obedecer mediante el sufrimiento; y una vez que alcanz\u00f3 la perfecci\u00f3n, lleg\u00f3 a ser el autor de la salvaci\u00f3n eterna para todos los que le obedecen, Dios lo declar\u00f3 sumo sacerdote, seg\u00fan el orden de Melquisedec<\/em>\u201d [Salmo 110:4].<\/p>\n<p>Algunas personas sostienen que las oraciones que ofreci\u00f3 Jes\u00fas en el Huerto de Getseman\u00ed al punto de sudar sangre, no fueron respondidas porque Dios no lo salv\u00f3 de la cruz. Hay algunas otras que hacen la absurda afirmaci\u00f3n de que ya que el Padre ignor\u00f3 a Su Hijo en el Huerto, nosotros debemos ignorar a nuestros hijos cuando nos piden ayuda. Afirman que eso es una justificaci\u00f3n b\u00edblica para dejar a nuestros hijos reci\u00e9n nacidos solos en la oscuridad llorando hasta que se duerman alegando que con ellos les estamos ense\u00f1ando la destreza de \u201cauto tranquilizarse\u201d como el Padre hizo con Su Hijo.<\/p>\n<p>Pero lo que aqu\u00ed est\u00e1 diciendo el escritor de la carta es que el Padre s\u00ed escuch\u00f3 a Su hijo y no lo ignor\u00f3. Jes\u00fas dijo, \u201c<em>Padre m\u00edo, si es posible, pase de m\u00ed esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como t\u00fa<\/em>\u201d (<strong>Mateo 26:39<\/strong>). Solamente existen dos alternativas. Una es que hab\u00eda otra manera para que nosotros pudi\u00e9ramos recibir la salvaci\u00f3n y el Padre lo hizo morir de todas maneras, y la otra es que no hab\u00eda otra manera sino que \u00c9l muriera por nosotros. En cuanto a que fuera ignorado, <strong>Lucas 22:43<\/strong> dice que el Padre envi\u00f3 un \u00e1ngel para fortalecerlo en Su momento de necesidad. Al darse cuenta de que no hab\u00eda otra salida, el Hijo obedeci\u00f3 a Su Padre y fue a la cruz, convirti\u00e9ndose as\u00ed en la fuente de la salvaci\u00f3n eterna para todas aquellas personas que le obedecen (creen en \u00c9l).<\/p>\n<p>Sobre Su conexi\u00f3n con Melquisedec hablaremos en el Cap\u00edtulo 7. Pero primero tenemos que terminar el Cap\u00edtulo 5 para aclarar de una vez por todas, la controversia sobre el Cap\u00edtulo 6.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lunes 26 de junio de 2023 Un estudio b\u00edblico por Jack Kelley Parte 3 de 9 En la Parte 2 aprendimos que ya que los israelitas rehusaron entrar en la Tierra Prometida por la fe, Dios declar\u00f3 que nunca entrar\u00edan en Su reposo. Los devolvi\u00f3 al desierto para que pasaran el resto de sus vidas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"series":[],"class_list":["post-516620","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized","gtf_site-previous-featured"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La Ep\u00edstola a los Hebreos, parte 3 \u2013 Cap\u00edtulo 4:1\u20145:10 - GraceThruFaith<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/uncategorized\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La Ep\u00edstola a los Hebreos, parte 3 \u2013 Cap\u00edtulo 4:1\u20145:10 - GraceThruFaith\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Lunes 26 de junio de 2023 Un estudio b\u00edblico por Jack Kelley Parte 3 de 9 En la Parte 2 aprendimos que ya que los israelitas rehusaron entrar en la Tierra Prometida por la fe, Dios declar\u00f3 que nunca entrar\u00edan en Su reposo. Los devolvi\u00f3 al desierto para que pasaran el resto de sus vidas [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/uncategorized\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"GraceThruFaith\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2022-10-30T19:04:55+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-08-12T14:19:57+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"jadmin\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"jadmin\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"12 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/uncategorized\\\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/uncategorized\\\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"jadmin\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/b7539a110f836be4528d4de54850bfb6\"},\"headline\":\"La Ep\u00edstola a los Hebreos, parte 3 \u2013 Cap\u00edtulo 4:1\u20145:10\",\"datePublished\":\"2022-10-30T19:04:55+00:00\",\"dateModified\":\"2026-08-12T14:19:57+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/uncategorized\\\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\\\/\"},\"wordCount\":2410,\"inLanguage\":\"en-US\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/uncategorized\\\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/uncategorized\\\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\\\/\",\"name\":\"La Ep\u00edstola a los Hebreos, parte 3 \u2013 Cap\u00edtulo 4:1\u20145:10 - GraceThruFaith\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2022-10-30T19:04:55+00:00\",\"dateModified\":\"2026-08-12T14:19:57+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/b7539a110f836be4528d4de54850bfb6\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/uncategorized\\\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-US\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/uncategorized\\\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/uncategorized\\\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La Ep\u00edstola a los Hebreos, parte 3 \u2013 Cap\u00edtulo 4:1\u20145:10\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"GraceThruFaith\",\"description\":\"La Biblia clara y sencilla\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-US\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/b7539a110f836be4528d4de54850bfb6\",\"name\":\"jadmin\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/bc92c78130db1a97e8cf39dbf09dccd59db4276e02e6e05687771a3e5571837b?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/bc92c78130db1a97e8cf39dbf09dccd59db4276e02e6e05687771a3e5571837b?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/bc92c78130db1a97e8cf39dbf09dccd59db4276e02e6e05687771a3e5571837b?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"jadmin\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/gracethrufaith.com\\\/es\\\/author\\\/jadmin\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La Ep\u00edstola a los Hebreos, parte 3 \u2013 Cap\u00edtulo 4:1\u20145:10 - GraceThruFaith","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/uncategorized\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\/","og_locale":"en_US","og_type":"article","og_title":"La Ep\u00edstola a los Hebreos, parte 3 \u2013 Cap\u00edtulo 4:1\u20145:10 - GraceThruFaith","og_description":"Lunes 26 de junio de 2023 Un estudio b\u00edblico por Jack Kelley Parte 3 de 9 En la Parte 2 aprendimos que ya que los israelitas rehusaron entrar en la Tierra Prometida por la fe, Dios declar\u00f3 que nunca entrar\u00edan en Su reposo. Los devolvi\u00f3 al desierto para que pasaran el resto de sus vidas [&hellip;]","og_url":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/uncategorized\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\/","og_site_name":"GraceThruFaith","article_published_time":"2022-10-30T19:04:55+00:00","article_modified_time":"2026-08-12T14:19:57+00:00","author":"jadmin","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Written by":"jadmin","Est. reading time":"12 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/uncategorized\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/uncategorized\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\/"},"author":{"name":"jadmin","@id":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/#\/schema\/person\/b7539a110f836be4528d4de54850bfb6"},"headline":"La Ep\u00edstola a los Hebreos, parte 3 \u2013 Cap\u00edtulo 4:1\u20145:10","datePublished":"2022-10-30T19:04:55+00:00","dateModified":"2026-08-12T14:19:57+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/uncategorized\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\/"},"wordCount":2410,"inLanguage":"en-US"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/uncategorized\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\/","url":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/uncategorized\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\/","name":"La Ep\u00edstola a los Hebreos, parte 3 \u2013 Cap\u00edtulo 4:1\u20145:10 - GraceThruFaith","isPartOf":{"@id":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/#website"},"datePublished":"2022-10-30T19:04:55+00:00","dateModified":"2026-08-12T14:19:57+00:00","author":{"@id":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/#\/schema\/person\/b7539a110f836be4528d4de54850bfb6"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/uncategorized\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-US","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/uncategorized\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/uncategorized\/la-epistola-a-los-hebreos-parte-3-capitulo-41-510\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La Ep\u00edstola a los Hebreos, parte 3 \u2013 Cap\u00edtulo 4:1\u20145:10"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/#website","url":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/","name":"GraceThruFaith","description":"La Biblia clara y sencilla","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-US"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/#\/schema\/person\/b7539a110f836be4528d4de54850bfb6","name":"jadmin","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-US","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/bc92c78130db1a97e8cf39dbf09dccd59db4276e02e6e05687771a3e5571837b?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/bc92c78130db1a97e8cf39dbf09dccd59db4276e02e6e05687771a3e5571837b?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/bc92c78130db1a97e8cf39dbf09dccd59db4276e02e6e05687771a3e5571837b?s=96&d=mm&r=g","caption":"jadmin"},"url":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/author\/jadmin\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/516620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=516620"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/516620\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":518000,"href":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/516620\/revisions\/518000"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=516620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=516620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=516620"},{"taxonomy":"series","embeddable":true,"href":"https:\/\/gracethrufaith.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/series?post=516620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}