Comiendo y bebiendo con borrachos

Q

Miércoles 13 de octubre de 2021

P: He aprendido al leer Gracethrufaith que Mateo 24 es acerca de los judíos sobrevivientes al final de la tribulación. Sin embargo me quedé pensando acerca de su opinión con respecto a Mat. 24:49. Estas personas fueron juzgadas por lo que habían hecho. Mi esposa y yo estamos invitados a una fiesta de Octoberfest y me veo obligado a tomar una pausa al saber que estaremos bebiendo y comiendo con personas borrachas. Yo siento que si no asistimos eso va a enviar un mensaje que somos demasiado buenos para pasar un tiempo con viejos amigos. Yo sé que esto no tiene nada que ver con mi salvación, sin embargo me gustaría hacer lo que le agrada al Señor. Cualquier consejo sobre cómo mira Dios estas cosas será muy apreciado.

A

R: Mateo 24:49 forma parte de una serie de parábolas que describen los juicios que seguirán después de la Segunda Venida. Las parábolas son historias ficticias que el Señor colocó en un escenario terrenal para transmitir mejor una verdad celestial. La clave para entenderlas es darse cuenta que todo representa algo más, así que no están supuestas a ser tomadas literalmente. Para un siervo a cargo de otros siervos, despreciando o abusando a sus compañeros mientras que se emborrachaba en compañía de otras personas, es un comportamiento no adecuado para un siervo que está en servicio. Muestra un desdén hacia los compañeros siervos así como hacia el amo.

En la segunda venida Jesús va a responsabilizar a aquellas personas sobrevivientes de la tribulación a quienes se les puso a cargo de otras personas creyentes, para asegurarse de que hayan sido debidamente enseñadas (alimentadas), y no haberles impuesto un montón de reglas y regulaciones sin sentido (golpeado), y evitado las doctrinas falsas (comiendo y bebiendo con los borrachos).

Entonces, esta parábola no está dirigida a la Iglesia, y no tiene nada que ver con tomarse un par de cervezas con sus amigos en una fiesta. Por favor entienda que esto no lo hará inmune a las críticas. Pero si lo es, recuerde que aún el Señor no pudo complacer a todo el mundo. Comparándose a Sí mismo con Juan el Bautista Él dijo:

Porque vino Juan, que no comía ni bebía, y ellos dicen: ‘Tiene un demonio.’ Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: ‘Éste es un glotón y un borracho, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores.’ Pero la sabiduría queda demostrada por sus hechos” (Mateo 11:18-19).

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