Enojado con Dios

Q

Lunes 12 de diciembre de 2022

P: Durante los últimos 9 años mi salud emocional, mental y física ha estado sufriendo por todo el estrés y pérdidas que he sufrido. Dejé de ir a la iglesia y me enfrié con Dios debido al dolor, angustia y pena que he sufrido durante tanto tiempo. Mi corazón está roto. He tenido serias dudas de que Dios siquiera exista ya que solamente escucho silencio cuando trato de acercarme a Dios una y otra vez para intervención y sanidad. Me he entregado a la Palabra, leyendo muchos y muy buenos libros cristianos y he buscado consejo de amigos y de un consejero cristiano durante los últimos 6 meses. Ni siquiera puedo encontrar una semilla de mostaza de fe. Tengo dudas todo el día acerca de si Dios realmente existe. No sé qué más hacer. No quisiera nunca darme por vencido pero es una lucha tan difícil. ¿Hay algo que usted me puede sugerir más allá de lo que estoy haciendo ahora? Me he llenado de ira y de rebelión hacia Dios porque Él no me ha ayudado. Cualquier ayuda que usted me pueda dar se lo agradecería mucho. ¡Me estoy quedando sin esperanza!

A

R: Por lo que usted me ha dicho parece que usted está enojado con Dios por todas las cosas que le han sucedido y eso ha perjudicado su relación con Él. Esto le ha abierto la puerta a Satanás y le ha permitido tomar total ventaja del sufrimiento que usted siente para hacerlo sentir aún peor. De todos sus estudios usted debería de saber que Dios no es el que ha causado que estas cosas le sucedan a usted. Todos somos pecadores que vivimos en un mundo lleno de pecado en donde cosas malas pueden suceder sin ninguna causa.

Dios no es responsable por nuestros pecados o por el hecho de que vivamos en una creación caída. Satanás es el responsable de eso, y él es quien le está haciendo la vida miserable a usted. Usted encontrará paz cuando se disculpe con Dios por la ira que usted siente y le pida que lo perdone. Cuando usted haga esto con un corazón sincero, usted lo encontrará a su lado en donde Él ha estado todo el tiempo, esperando consolarlo de sus pérdidas.

Santiago 4:7-8 dice, “Sométanse, pues, a Dios; resistan al diablo, y huirá de ustedes. Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes.