¿Es bueno sentirse bien por dar?

Q

Martes 19 de noviembre de 2019

P: Puesto que Dios está más interesado en motivos que en obras, ¿cómo sabemos que nuestros motivos son correctos? Yo tengo un poquito de “algo” que yo hago y trato de que quien lo recibe no sepa quién soy yo. Yo incluyo un versículo para que Dios reciba la gloria, y titubeo en compartirlo para que no parezca que estoy “tocando mi propia trompeta.” Sin embargo, REALMENTE disfruto hacerlo. Lo encuentro muy satisfactorio. ¿Cómo puedo yo saber cuándo he traspasado el límite, o si lo he hecho, y lo estoy haciendo para mi propia satisfacción?

A

R: De Hechos 20:35 sabemos que hay más bendición en dar que en recibir.

Como en todo lo que hacemos que está dentro de la voluntad del Señor, dar siempre trae bendición y no hay mayor bendición que el saber que lo hemos hecho de la manera que a Él le place.

Como Él nos aconsejó en Mateo 6:3-4, usted da en secreto, asegurándose de que solamente Él obtenga el crédito. Los buenos sentimientos que usted experimenta en retorno son una señal de Su bendición, y no hay nada malo en disfrutarlos.

Si alguna vez usted empieza a jactarse acerca de lo que está haciendo para ganarse el reconocimiento de los demás, entonces usted sabrá que ha traspasado el límite (Mateo 6:2).

Pero el Señor también prometió más que solamente buenos sentimientos cuando les damos a los demás. Él dijo, “Den, y se les dará una medida buena, incluso apretada, remecida y desbordante. Porque con la misma medida con que ustedes midan, serán medidos” (Lucas 6:38).

El Señor ama al dador alegre (2 Corintios 9:7) y respondiendo de igual manera es otra forma en la cual Él muestra Su aprecio.

Y Dios es poderoso como para que abunde en ustedes toda gracia, para que siempre y en toda circunstancia tengan todo lo necesario, y abunde en ustedes toda buena obra” (2 Corintios 9:8).