Interpretando Juan 16:8-11

Q

Lunes, 4 de diciembre de 2017

P: Juan 16:8-11 dice que el Espíritu Santo convence al mundo de pecado, justicia y juicio. De pecado, porque no creyeron en mí (incredulidad), de justicia porque voy al Padre y ya no me verán y de juicio porque el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado. Entonces, ¿cómo se relaciona esto con creyentes e incrédulos?

A

R: Jesús dijo que el Espíritu Santo convencería al mundo. En mi opinión, esto no incluye a las personas creyentes. A pesar de que estamos temporalmente en el mundo, no somos del mundo (Juan 18:36). En otras palabras, no pertenecemos aquí.

Él convence al mundo de pecado porque ellos no creen en Él; de justicia porque Su ida al Padre demuestra que Él pagó el precio por los pecados del mundo (Juan 1:29) y al rechazarlo, ellos han rechazado el único camino a la justicia (Juan 14:6); y de juicio porque el príncipe de este mundo (Satanás), con quien el mundo ha tomado bando, es juzgado y ellos serán juzgados con él (2 Tesalonicenses 2:9-12).