¿La Ley de Dios o la ley del Estado?

Q

Miércoles 11 de diciembre de 2019

P: Mi esposo tuvo una larga historia de adulterio. Durante muchos años me hice como si no viera nada. Hace más de un año y medio él me abandonó a mí y a mis hijos por otra mujer. Él ha estado viviendo con su amante durante más de un año. Debido a razones financieras de su parte y asuntos de la custodia de los hijos (él estuvo ausente durante cuatro meses) aún estamos legalmente casados bajo la ley del estado. Yo puse la demanda de divorcio hace un año y finalmente ya está llegando a su término. Hace cerca de 6 meses empecé a ver a un viejo amigo. Nos hemos enamorado y planeamos casarnos. La familia de él es muy rápida para juzgar y para decir que yo estoy cometiendo adulterio porque aún estoy legalmente casada. La biblia dice que Dios odia el divorcio a menos que se cometa adulterio. En mi corazón yo intenté hacer todo lo posible. Mi esposo me engañó y me abandonó a mí y a mis hijos. Yo oré y Dios me envió a este hombre maravilloso con el cual estoy comprometiendo mi vida. Ya no siento ningún amor por mi anterior esposo y siento que bajo la ley de Dios ya estamos divorciados. ¿Qué es más importante, la ley de Dios o la ley del estado?

A

R: Obviamente la ley de Dios es más importante que la ley del estado, y al solamente escuchar su lado de la historia, me parece que usted tiene bases bíblicas para divorciarse de su esposo. Pero 1 Tesalonicenses 5:22 nos dice que evitemos aún la apariencia del mal. Al estar tratando a un viejo amigo mientras usted está legalmente casada, usted ha producido la apariencia del mal ante los ojos de la familia de su amigo, y ellos la ven a usted como que está involucrada en una relación inapropiada. Si usted quiere evitar este tipo de críticas, yo le aconsejo que concluya el proceso de divorcio lo más pronto posible y mantenga la relación con su amigo en una base amistosa hasta que usted esté libre de hacerlo de otra manera.