Martes 27 de enero de 2026
P: Si somos salvos solamente por gracia, ¿por qué es necesario creer en Cristo? ¿No es que la gracia por sí sola significa que todas las personas deben ser salvas sin importar su respuesta? ¿No es el acto de creer una “obra” en sí misma?
Yo creo que si Él se hubiera quedado le habría permitido a más personas creer y ser salvas. A mí me parece que la información acerca de ser salvos no es lo suficientemente clara para que muchas personas la entiendan. Pero quizás ese sea el plan—solamente salvar a un pequeño número.
R: No es solamente por gracia que somos salvos, es la gracia por medio de la fe (Efesios 2:8-9). La salvación es un regalo hecho posible por la gracia de Dios. La recibimos al tener fe y creer que Jesús pagó por todos nuestros pecados en la cruz. Nuestra fe es lo único con lo que podemos contribuir a la ecuación y no se considera como una obra (Romanos 4:5).
¿Qué más quiere usted que Jesús haga además de entregar Su vida? ¿Habría Él tenido que hacer un viaje misionero durante 2000 años enseñándole a la gente a que acepte el regalo que Él adquirió para ellos? Él le dio esa tarea a la Iglesia (Mateo 28:19-20) pero aún entonces Él prometió estar con nosotros conforme hacemos la tarea.
En cuanto a la claridad del mensaje, Juan 3:16 dice, “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.” ¿Cuánto más claro lo quiere tener? Dios lo hizo simple. Si se ha vuelto confuso se debe a que el ser humano lo ha hecho de esa manera.
¿Fue Su plan solamente salvar a unos cuantos? Dios no quiere que nadie perezca sino que todos lleguen al arrepentimiento (2 Pedro 3:9). Él hizo todo lo necesario para salvarnos, y lo único que ahora se requiere es que creamos que Él lo hizo. Toda persona que invoca el nombre del Señor será salva (Romanos 10:13).
“Entonces le dijeron: «¿Y qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?» Jesús les respondió: «Ésta es la obra de Dios: que crean en aquel que él ha enviado.» (Juan 6:28-29).