¿Se sigue practicando la unción con aceite?

Q

Lunes 29 de mayo de 2023

P: Creo que una persona llena de fe puede ser sanada, si es la voluntad de Dios. Pero no entiendo la importancia del aceite mencionado en Santiago 5:14-15. Veo falsos maestros en la televisión vendiendo servilletas de aceite y prometiendo curaciones. ¿La unción con aceite sigue en práctica? ¿Y no es Dios glorificado cuando un viejo santo piadoso de Dios es llamado a casa para estar con Él?

A

R: La única vez que se le preguntó a Jesús si estaba dispuesto a sanar a alguien, respondió: “Si quiero” (Mateo 8:1-3, Marcos 1:39-41, Lucas 5:11-13) y sanó a la persona. Él nunca es reacio, y nunca ha dicho: “No es mi tiempo para curar”, ni nos golpea con una enfermedad para disciplinarnos o fortalecer nuestra fe. Esas son doctrinas hechas por el ser humano que contradicen todo por lo que Él murió. En su forma original, las palabras de Isaías 53:4-5 describen claramente nuestra curación física y espiritual como resultado del sufrimiento y la muerte del Señor.

El aceite es simbólico del Espíritu Santo. Desde el Libro de Éxodo en adelante, ungir a una persona con aceite ha simbolizado el hecho de separar a esa persona como santa para el Señor (Éxodo 30:22-33) y todavía está en práctica. El hecho de que los falsos maestros se beneficien del mal uso de los principios bíblicos como este no disminuye su importancia en nuestra vida espiritual.

La promesa de curación no significa que podamos vivir para siempre en nuestros cuerpos infestados de pecado. El Señor ha establecido una vida útil de 70 años para la humanidad (Salmo 90:10). Cualquier cosa más allá de eso es un regalo de Él. Pero dado que este mundo es un lugar malvado (1 Juan 5:19) donde ocurren accidentes y enfermedades sin advertencia o causa, donde envenenamos el aire que respiramos y la comida que comemos, y donde la persona promedio hace muchas más cosas cada día las cuales acortan su vida, que aquellas que la preservan, por eso es que algunas personas no llegan tan lejos. Usted no puede culpar a Dios por eso porque no son cosas secretas, sino que son bien conocidas por todas las personas que se toman el tiempo para estudiarlas.