¿Por qué se toma la molestia?

Q

Martes 31 de agosto de 2021

P: Si una persona es salva una vez y para siempre, ¿por qué Satanás todavía se toma la molestia de tentarla para que peque? ¿Por qué él perdería su tiempo en algo que no puede cambiar?

A

R: Satanás tienta a una persona creyente por varias razones. Por ejemplo, así como no puede quitarnos nuestra salvación, sí puede robarnos el gozo que la acompaña al seducirnos a comportarnos de manera vergonzosa o penosa, haciendo que nos sintamos culpables. Él también puede hacer que seamos un mal ejemplo para que no demos fruto en nuestro testimonio hacia los demás.

Yo he conocido y he tenido correspondencia con un número substancial de personas creyentes que viven una vida absolutamente derrotada debido a la culpa que sienten por los pecados que han cometido durante su vida después de haber nacido de nuevo, y estoy seguro que hay muchas más que viven vidas en desesperación silenciosa debido a la vergüenza y culpa que sienten, demasiado avergonzadas para siquiera mencionárselo a otra persona. Satanás no puede tener la vida eterna de esas personas, pero ciertamente puede arruinarles su vida temporal.

Su mayor hazaña es convencerlas de que no son dignas del perdón de Dios, a pesar de que Romanos 8:1 dice que no hay ninguna condenación para quienes están en Cristo Jesús, y 1 Juan 1:9 dice que si confesamos nuestros pecados a Dios, Él es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda injusticia.

Estas son las personas de las que Hebreos 10:27 dice que tienen “una terrible expectativa del juicio y del fuego ardiente que devorará a los enemigos de Dios.” Eso no les va a suceder, pero Satanás las ha convencido que eso es lo que merecen y es lo que deben esperar.

Por eso es que es tan importante que sepamos quiénes somos en Cristo, una nueva creación (2 Corintios 5:17) con la justicia de Dios (Romanos 3:2-24) perfectos a Sus ojos (Hebreos 10:1     2-14) con una herencia garantizada en la eternidad (Efesios 1:13-14). De otra manera nos vamos a encontrar a merced del enemigo.