¿Sólo fe, o fe más obras?

Q

Lunes 4 julio 2022

P: Hoy leí un folleto que hacía referencia a Mateo 19:17 “¿Por qué me llamas bueno?” Jesús respondió, “Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Pero si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.” El autor usó esta Escritura para apoyar su punto de vista de que necesitamos hacer buenas obras así como tener fe para entrar en la vida eterna. Yo sé que usted cree que solamente es necesaria la fe, y yo estoy de acuerdo con eso, pero ¿cómo contrarrestaría usted su afirmación con las Escrituras? Para continuar, en el versículo 18, el Señor solamente mencionó seis mandamientos “de humano a humano” que son los que el joven rico tenía que obedecer. ¿Por qué Él no mencionó los 10?

A

R: Esto muestra el problema que se produce cuando se toman versículos fuera de contexto para probar una convicción previamente establecida. El pasaje completo es Mateo 19:16-26. Este pasaje registra la interacción del Señor con el joven rico.

Este joven rico quería saber qué podía hacer para tener la vida eterna. Jesús le dijo que guardara los mandamientos. Cuando él preguntó, “¿Cuáles?” Jesús enumeró los que tenían que ver con el trato de las personas entre sí. El joven rico dijo que él los guardaba todos y preguntó qué más podía hacer. “Si quieres ser perfecto,” empezó Jesús a decirle y luego prosiguió con que tenía que vender todo lo que tenía y darles el dinero a los pobres, y luego seguirlo a Él.

Al hacerlo, eso le habría permitido guardar los otros mandamientos, los que tienen que ver con la adoración a Dios, y no estar deseando los bienes de su vecino. El joven rico se alejó porque no podía hacer eso. Jesús había señalado el pecado del joven rico y al hacerlo demostró lo imposible que es el ganar uno mismo su propia salvación. El pecado del joven rico era el adorar su riqueza y estar deseando tener más, pero cada uno de nosotros también tiene algún mandamiento que no ha podido dejar de quebrar.

Mateo 19:25-26 contiene el punto principal de todo el pasaje. Cuando los discípulos oyeron lo que Jesús le dijo al joven rico se sorprendieron y le preguntaron, “¿Quién, pues, podrá ser salvo?”

Jesús lo resumió todo en Su respuesta, “Para los seres humanos esto es imposible; pero para Dios todo es posible.”

Cuando la gente le preguntó a Jesús, “¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que crean en el que él ha enviado” (Juan 6:28-29). Continuar trabajando hacia su salvación después que usted ha aceptado a Jesús como Salvador, demuestra que usted no está de acuerdo en que creer es todo lo que Dios requiere y que usted tiene que añadir su propio esfuerzo al Suyo.

En efecto, esa actitud lo hace a usted responsable de su propia salvación, y para el hombre eso es imposible. Las buenas obras que usted hace después de ser salvo tienen que ser solamente con la intención de expresar su agradecimiento a Dios porque Él hizo todo el trabajo que era necesario.