La Parábola De La Viuda Persistente

 FE

Miércoles 22 de enero de 2020

Un Estudio Bíblico por Jack Kelley

Las personas preguntan, “Si el retorno del Señor es una conclusión inevitable (Mateo 24:36), ¿por qué es importante para mí orar por eso?” En este estudio responderemos a esa pregunta, usando la parábola De La Viuda Persistente como nuestra guía.

También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, y les dijo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario.

Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia.

Y dijo el Señor: Oigan lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? Les digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra? (Lucas 18:1-8).

Coloquemos esto en el contexto apropiado

Los antecedentes de esta parábola los encontramos en Lucas 17:20-37. Un fariseo le había preguntado al Señor, “¿Cuándo había de venir el reino de Dios?” Esta pregunta estableció en contexto para todo lo que sigue en el reino venidero. En respuesta el Señor le dijo que él no debería de pensar en el reino como que fuera algo que él debe esperar, porque el reino está “dentro de ustedes.”

Cuando Lucas escribió esto, el Espíritu Santo lo impulsó a usar una palabra interesante para la que traducimos “dentro” porque también significa “en su medio.” En sentido general yo creo que Jesús estaba hablando de la fase uno del Reino, la fase “invisible” que consiste de los creyentes nacidos de nuevo en todo el mundo. Pero en este caso específico, Él también le estaba hablando al fariseo, diciéndole que la personificación del reino estaba de pie frente a él.

Luego el Señor les dijo a Sus discípulos que un día pronto, ellos desearán ver uno de Sus días (días como ese cuando Él estaba con ellos) pero no lo verían (Lucas 17:22). Luego el continuó con una descripción abreviada de los eventos que llevan al momento de Su retorno. El resto de Lucas 17 algunas veces es llamado “el pequeño apocalipsis” porque habla de los eventos del tiempo del fin como que es un resumen de Mateo 24.

Luego Él les contó a Sus discípulos la historia de la viuda persistente. Su punto era que si aún un juez corrupto podía eventualmente ser persuadido por la insistencia de una viuda, alguien sin ninguna posición ni influencia en esos días, ¿cuánto más respondería el Señor a las oraciones insistentes de Sus seguidores?

No es la única vez que se nos dice eso

Oren sin cesar”, escribió Pablo en 1 Tesalonicenses 5:17. Muy buen consejo. Con anterioridad el Señor nos había dado instrucciones similares.

Pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen, y se les abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

¿Quién hay entre ustedes, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si ustedes, siendo malos, saben dar buenas dádivas a sus hijos, ¿cuánto más su Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? (Mateo 7:7-11).

De una manera es divertido, como si es que el Señor anhela nuestra participación en Su plan. Él sabe lo que necesitamos antes de pedírselo (Mateo 6:8) y sin embargo Él quiere que nosotros pidamos. Él sabía que íbamos a orar por la salvación antes de haber creado el mundo, y son embargo, Él quiere que pronunciemos la oración  del pecador (romanos 10:17). Su retorno es una conclusión inevitable, y sin embargo, Él quiere que sigamos orando por ello, y nunca darnos por vencidos hasta el día que suceda. Es casi como si Él estuviera diciéndonos que nuestras oraciones pueden influenciar ese momento.

Si eso es así, no sería el único momento. A través de Sus discípulos Él les dijo a los judíos en Jerusalén que conforme el momento de la gran tribulación se acerca, que oraran para que no empezara en un Sabbath ni en el invierno (Mateo 24:20).¿Quiere eso decir que Él alteraría la fecha de inicio del peor período de juicio que jamás caería sobre la humanidad para acomodar las necesidades de lo que seguramente era una minoría religiosa? ¿Tiene la oración realmente esa clase de poder?

Para terminar con el punto que Él empezó con la historia de la viuda, el Señor cerró con una pregunta: “Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?” (Lucas 18:8) A pesar de que Su retorno es cierto, ¿quedará alguna persona que tenga la persistencia para aun estar orando por eso cuando Él retorne?

La Oración de Poder

La Biblia nos dice que “La oración eficaz del justo puede mucho” (Santiago 5:16), y es suficiente para salvar el alma y sanar al enfermo. Y si los ejemplos anteriores son una indicación, también pueden influir el tiempo del plan de Dios. Pero la falta de persistencia en nuestras oraciones pueden indicar una falta de deseo como también una falta de fe. ¿Es que la gente no ora por el retorno del Señor porque realmente no quieren que Él retorne todavía, o porque creen que no lo hará, o ambos?

La viuda perseguía al juez al punto que él la consideró una molestia y respondió a su pedido con tal de quitársela de encima. Jesús nos estaba diciendo que Dios premia nuestra persistencia también. Y Pablo dijo que hay una corona guardada para todos aquellos que añoran la venida del Señor (2 Timoteo 4:18).

Ore sin cesar. Pida y se le dará. Sea persistente, especialmente cuando ore por Su retorno. Deje que el Señor sepa que por lo menos en su corazón usted aún tiene fe en la tierra. Quizás si un número suficiente de nosotros persiste en eso, podemos apresurar el día de Su venida. Ya casi se escuchan los pasos del Mesías. 27/04/14