¿Es usted del promedio o es normal?

Lunes, 28 de agosto de 2017

Un Comentario por Jack Kelley

¿Cansado de ser del promedio? Descubra cómo puede ser normal. Entre toda la humanidad, solamente los cristianos tienen el potencial de convertirse en personas normales, porque con una sola ofrenda Él hizo perfectos para siempre a los santificados.

•normal:

[nawr-muh l]

adjetivo
que sirve de norma o regla (DRAE)——[Jesus es nuestra norma].

Nota de septiembre de 2019: interrumpiré brevemente el estudio de Jack sobre Isaías para presentar este artículo. Cuando lanzamos este sitio web en septiembre de 1999, Jack tenía un próspero negocio de consultoría y pasó el resto de su tiempo dirigiendo Estudios Bíblicos. ¡Muchos de sus clientes que dirigían grandes empresas aún no estaban en línea y nos pidieron que enviáramos sus artículos a sus oficinas por fax! Debido a esto, muchos de los artículos originales de GTF que Jack escribió eran de una página. A través de los muchos rediseños y plataformas actualizadas en los últimos 20 años, hemos perdido la datación original. Este fue uno de los primeros artículos que Jack escribió para este nuevo sitio. En verdad, estaba entusiasmado con la idea de enseñar más y viajar menos, pero no estaba seguro de que este sitio se pusiera de moda. El Señor ha estado sosteniendo esto durante 20 años este mes y millones de vidas han sido cambiadas a través de los escritos de Jack aquí y los alcances que podemos hacer gracias a ellos. Estoy humilde y muy agradecido. ♥ Samantha


Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados (Hebreos 10:11-14).

En los EE.UU. un adulto promedio vive hasta la edad de 79 años (72 en 1999), gana aproximadamente $31.000 al año ($30.000 en 1999), se casa dos veces, tiene dos hijos… y las estadísticas siguen y siguen. Así como muchos de nosotros encontramos algunas categorías en las que no calzamos, el simple hecho es que en un todo, somos del promedio. Y también es aparente que no existe ninguna gran diferencia entre los creyentes y los incrédulos. Como grupo, no somos menos educados o inteligentes, y no ganamos menos como algunos “pensadores” seculares contienden. Tampoco nos comportamos más cerca de los estándares del Señor, como muchos de nosotros contendemos. Tenemos cerca de la misma proporción de matrimonios rotos, hijos problemáticos, y otras disfunciones, como nuestros vecinos incrédulos. No somos ni mejores ni peores que los demás; simplemente somos del promedio. Una calcomanía en un automóvil decía, “Los cristianos no son mejores, solamente han sido perdonados”. Cierto.

Cuando llegamos a lo normal, eso es un cuento diferente. Mientras que seamos del promedio, ciertamente no somos normales. A decir verdad el que seamos del promedio nos hace ser anormales. Es que en toda la historia de la humanidad, solamente ha habido una persona normal. Él vivió hace 2.000 años y es el único ejemplo perfecto de la raza humana. El ser normal es conformarse a un estándar establecido y solamente un hombre ha vivido de la manera como el Creador nos diseñó a vivir, y solamente un hombre ha cumplido con los estándares para la raza humana. Su nombre es Jesús. Todos los demás nos hemos quedado bastante cortos de Su gloria (Romanos 3:23).

Un ejemplo tomado de un proceso de fabricación

En la fabricación de partes mecánicas o electrónicas, primero se hace un prototipo. El prototipo es un ejemplo perfecto de la pieza que se va a fabricar y es el único con el que se van a comparar el resto de las piezas. Luego se establecen las especificaciones del diseño y las partes subsiguientes se comparan con el prototipo. Los procedimientos de control de calidad aseguran que se cumpla con lo especificado.

Algunas veces una máquina se desajusta y es entonces cuando un error se introduce en el proceso de fabricación. Todas las piezas que se producen de allí en adelante no cumplirán con lo especificado. El departamento de control de calidad le da la alerta al operario el cual reajusta la máquina para que las piezas vuelvan a salir perfectas.

A través del proceso de fabricación se sigue una regla simple. Las partes que funcionan de acuerdo con las especificaciones se guardan y aquellas que tienen errores o defectos se descartan. Una pieza perfecta es lo normal, una pieza defectuosa es lo anormal.

El Prototipo Último

La Biblia hace tres grupos de afirmaciones sobre el Señor (Apocalipsis 22:13). Él es el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, y el Primero y el Último. Estos no son solamente pensamientos que se repiten. El Alfa y la Omega son la primera y la última letra del alfabeto griego, como “de la A a la Z”. La palabra griega traducida principio es arjé la cual denota un orden de tiempo, lugar o rango. Fin viene de télos, que significa el resultado último o propósito; el límite superior.

La palabra traducida primero es prótos que significa el principal o el mejor. De esta palabra se deriva prototipo. Y último viene de esjatos que es un superlativo que significa lo más lejos o el extremo. El término escatología (el estudio de los tiempos finales) se deriva de esta palabra.

Y así es como Jesús es el que totalmente abarca el modelo completo para la humanidad. Él es el primero en el orden del tiempo, lugar y rango (Colosenses 1:18), y el resultado o propósito último del ser humano; ser uno con Dios (Juan 17:20-23). Él es el prototipo con el que todos seremos comparados (Romanos 8:29), el extremo o ejemplo perfecto de la raza humana (Hebreos 1:3), el único hombre normal que jamás haya nacido.

¿Qué fue lo que salió mal?

Adán fue creado en la imagen de Dios, según las especificaciones del prototipo Jesús. Al pecar Adán, se introdujo un defecto en el proceso de procreación. Todos sus sucesores nacieron con ese defecto como resultado del pecado.

De la misma manera que una máquina que se desajusta no se arregla por sí sola sino que su funcionamiento se empeora hasta que vuelva a ser reajustada, el pecado introducido en el Edén no se pudo corregir por sí solo y se ha empeorado con el correr del tiempo. Esto queda demostrado en el ejemplo del sacerdote en la cita de Hebreos 10 del principio. No importa la cantidad de sacrificios que se hagan, nuestros pecados permanecen.

El ser humano versus la máquina

En un proceso de fabricación, las partes defectuosas simplemente se descartan, pero nuestro Creador nos ama demasiado como para hacernos eso. Él hizo posible que nosotros fuéramos recreados sin ningún defecto. Para eso fueron necesarias dos cosas; el sacrificio de Su Prototipo y nuestro deseo de nacer de nuevo. Con eso Él podía recrearnos en Su propia imagen y hacernos especimenes perfectos (2 Corintios 5:17-21). Dios hizo esto para que volviéramos a ser normales, conformándonos a nuestras especificaciones. Entre toda la raza humana, solamente las personas cristianas tienen el potencial de volverse normales.

¿Entonces, cuál es la gran cosa?

Empezamos diciendo que ahora mismo como grupo no somos ni mejor ni peor que cualquier otra persona, cuando se nos compara con los estándares de Dios. Pero sepan esto. Ya sea en el Rapto o en la Resurrección, un día pronto, usted será cambiado y cambiada. Eso que ha sido completado en la eternidad será consumado en el tiempo. Lo corruptible será hecho incorruptible, lo mortal en inmortal, y usted habitará en la casa del Señor para siempre. Ya usted no será más del promedio, finalmente será normal. Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados (Hebreos 10:14) Gracias, Señor. Selah.