Gobernando en el Milenio

Q

Jueves 21 de marzo de 2019.

P: ¿Están las personas cristianas de hoy incluidas en el grupo que gobernará con Jesús en la Nueva Jerusalén durante el Milenio? No me queda claro porque el Apocalipsis 20:4 menciona a las personas cristianas “decapitadas” durante el período de la tribulación y no estoy seguro si, cuando Jesús estaba hablándole a Sus discípulos que gobernarían con Él si eso incluye a las personas cristianas de hoy.

Gracias de antemano por su tiempo y cualquier aclaración que pueda dar sobre esta pregunta.

A

R: Los que gobernarán y reinarán con el Señor durante el Milenio están todos en la Iglesia y habitarán la Nueva Jerusalén. Somos llamados Reyes y Sacerdotes en Apocalipsis 5:10.

Apocalipsis 20:4 dice:

 Vi entonces unos tronos, y se sobre ellos estaban sentados los que recibieron la autoridad para juzgar. También vi las almas de los que fueron decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios. Ellos son los que nunca adoraron a la bestia ni a su imagen, ni aceptaron jamás llevar su marca ni en la frente ni en las manos; y éstos volvieron a vivir y reinaron con Cristo durante mil años.

Los que fueron decapitados, son mencionados en Apocalipsis 20:4, y se llaman los santos de la tribulación. Al colocar la palabra “y” al comienzo de la segunda frase en el versículo 4, Juan demostró que no forman parte del grupo que está sentado en los tronos en la primera frase.

Como Juan ya mencionó a los 24 ancianos que representan a la Iglesia 12 veces, creo que el primer grupo en el versículo 4 son los discípulos. En Mateo 19:28, Jesús prometió que en la renovación de todas las cosas, (El Milenio) los discípulos se sentarían en 12 tronos y juzgarían a las 12 tribus de Israel.

Aunque los Santos de la Tribulación reinarán con el Señor (y con nosotros) solo se les llama sacerdotes (Apocalipsis 20:8), no Reyes y Sacerdotes como la Iglesia. Apocalipsis 7:14-15 dice que los Santos de la Tribulación sirven a Dios en Su Templo. Solo a la Iglesia se le otorga el privilegio de sentarse en el trono del Señor con Él (Efesios 2:6) como herederos en Suyos (Romanos 8:17).