Entendiendo 1 Juan 5:16-19

Q

Viernes, 22 de diciembre de 2017

P: Gracias por su maravilloso sitio web. Por favor explíqueme, o deme su punto de vista, sobre los versículos del inicio. La escritura de pecados que no son de muerte, pecados que son de muerte y más específicamente el versículo 18.

A

R: 1 Juan 5:16-19 dice:

Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida. Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte.

 Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca. Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.

Ref.: 1 Juan 5:16-17. El único pecado que lleva a la muerte es el rechazo del perdón que el Señor compró por nuestros pecados con Su propia vida. El foco de la carta de Juan era el gnosticismo, un punto de vista que sostiene que no es la muerte del Señor lo que nos da el perdón sino la adquisición del conocimiento oculto. Las personas gnósticas rotunda y persistentemente niegan tanto la deidad de Jesús como la necesidad de su muerte por nosotros. Estas personas creen que Jesús fue un hombre ordinario, enseñando que el Espíritu Santo vino sobre Él al principio de Su ministerio y se apartó de Él antes de Su muerte. Existen varios cultos y aún algunas denominaciones religiosas liberales que se adhieren a algunas partes del error gnóstico aún hoy día. Yo creo que Juan estaba diciendo que aquellas personas que insisten en este punto de vista se encuentran en una posición más allá de toda oración porque han rechazado los principios más fundamentales de la fe cristiana.

En cuando a 1 Juan 5:18 se trata, solamente hay dos posibilidades, puesto que cada persona cristiana continúa pecando. La primera es que Juan estaba hablando específicamente acerca del pecado del gnosticismo, y la segunda es una idea que Pablo también mencionó, que una vez que somos creyentes Dios nos ve como si no pecáramos y atribuye nuestros pecados de después de la conversión a nuestra naturaleza pecaminosa y no a nosotros (Romanos 7:18-20). Siendo ese el caso, desde la perspectiva de Dios nadie que es nacido de nuevo continúa pecando.

En cuanto a 1 Juan 5:19, Jesús le llamó a Satanás el príncipe (gobernador) de este mundo (Juan 14:30), Pablo lo llamó el dios de este siglo (2 Corintios 4:4), y aquí Juan confirma que el mundo entero está bajo su control. Esto sucedió cuando él persuadió a nuestros primeros padres a desobedecer a Dios. Él es el responsable de introducir el pecado en el mundo y por consiguiente es el autor de toda enfermedad, malestar, e injusticia todo lo cual es parte de nuestra vida.