Un Estudio Bíblico por Jack Kelley
“Alégrate mucho, hija de Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna” (Zacarías 9:9).
Lea másViernes 25 de marzo de 2022
P: Mi pregunta es acerca del significado del Templo para Jesús y los discípulos. Si Jesús dijo que los judíos habían convertido la casa de Su Padre en un mercado ¿por qué vemos a Jesús yendo allí en todos los evangelios? También, en Hechos 3 vemos a Pedro y Juan yendo allí obviamente para la oración y los sacrificios de la tarde. ¿Qué motivo tenían para ir allí ahora que Jesús era su sacrificio final?
Viernes 25 de marzo de 2022
P: Mi amiga me pidió que le escribiera para hacerle esta pregunta. ¿Fumar es pecado? ¿Y comer en escaso es pecado? Actualmente ella está tratando de dejar de fumar y también se sobre pasa en comer. Ella sabe que está comiendo demasiado, pero piensa si eso es pecado.
Viernes 25 de marzo de 2022
P: Usted ha escrito que los santos del Antiguo Testamento fueron salvos si al morir creían que Dios cumpliría Su promesa de enviar el Redentor (Génesis 12:3). A pesar de que nunca lo vieron, su fe los salvó. Perfecto, lo entiendo. Pero en otras ocasiones usted también ha escrito que el trato del Espíritu Santo es diferente con la Iglesia que con cualquier otro grupo de personas. Yo también creo eso. Por consiguiente, los santos del Antiguo Testamento (como lo serán los creyentes después del Rapto) tenían que permanecer fieles para poder mantener su salvación puesto que no están sellados con el Espíritu Santo como sí lo está la gente de la era de la Iglesia. Pero ¿esto no implica una salvación basada en obras en vez de una basada en la fe? Si la fe que tenían en el Mesías venidero los salvó, ¿no debían ellos “trabajar” para mantener su salvación?
Un Estudio Bíblico por Jack Kelley
“Alégrate mucho, hija de Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna” (Zacarías 9:9).
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