Martes 16 de agosto de 2022
P: Tengo una pregunta para usted la cual le he preguntado a muchas personas y nunca he recibido una respuesta real.
¿Dónde y de qué manera Jesús trazó el límite entre “poner la otra mejilla” y defenderse a sí mismo?
Quiero decir, si irrumpir en su casa, matar a su perro y a su hijo, violar a su esposa e intentar cortarle la garganta, no creo que las primeras palabras de su boca sean “Sé que estás luchando con el pecado y estoy orando por ti”. De acuerdo, este es un caso extremo.
Sé que Jesús dijo que debemos someternos a la autoridad. Pero ¿eso significa cualquier autoridad y toda autoridad, sin importar de dónde provenga? ¿Qué pasa si esa autoridad puede proclamar su “poder” solo a través del engaño, la ilegitimidad, la ignorancia del pueblo o el decreto fiduciario? Sé que usted está bien versado en las insidiosas ocurrencias en este país y en el mundo y usted sabe que todas las pandillas simplemente inventan todo a medida que avanzan y si la ley apoya accidentalmente su posición tanto mejor.
Entonces, cuando se me exige defenderme a mí mismo o a mi familia y cuando se supone que debo “superarlo, porque Jesús vendrá pronto y, al final, todo saldrá bien de todas formas”.